Marzo 1, 2010
Wilmer Merino
La Prensa Gráfica
Para muchos fue extraño no volver a ver al eterno Willie por el Canal 4 de televisión abierta los sábados por la tarde. “Fue una decisión corporativa”, explicó el experimentado conductor de cabello blanco en una entrevista concedida a Fama. Pero la razón iba más allá, pues por ese mismo canal se transmitirá desde este miércoles 3 de marzo, a partir de las 8 de la noche, “¿Quién quiere ser millonario?”, un famoso concurso que nació en Inglaterra y en la actualidad transmite otras versiones en más de 55 países. Y el elegido para estar al frente de las cámaras no podía ser otro que Maldonado, según la producción de Telecorporación Salvadoreña (TCS).
Willie contestó las preguntas de Fama sobre esta nueva etapa de su carrera y sobre algunos detalles de “¿Quién quiere ser millonario?”
Está por iniciar una nueva etapa en la televisión con uno de los programas más famosos del planeta, el cual en su historia su franquicia ha sido obtenida por más de 100 países. ¿Cómo ha tomado este nueva reto para carrera en los medios de comunicación?
Es un privilegio haber sido designado para conducirlo. Aunque siempre nos hemos esforzado por hacer bien nuestro trabajo, esta vez la empresa inglesa dueña de la franquicia nos lleva a otro nivel.
¿Qué relevancia tiene para la producción de la televisión local la transmisión de “¿Quién quiere ser millonario?”?
Con este show se abre una nueva época en la producción televisiva nacional, como también se inaugura el Foro 4 de TCS, el más grande de toda Centroamérica.
¿Qué impacto puede tener ese tipo de programas en una sociedad como la nuestra?
Nuestro caudal cultural aumenta, al mismo tiempo que disfrutamos de mucha emoción y sobre todo, muchos ganadores podrán cambiar su vida en un día.
¿Pero de qué cree dependerá el éxito del programa en el país?
Es una mecánica probada. No hay país donde no haya alcanzado grandes niveles de audiencia. Aquí será un éxito, pues al salvadoreño le gusta aprender, le gusta la emoción.
¿Cómo ha sido su proceso de preparación para conducir un programa de este tipo? ¿Cuáles son los niveles de exigencia de parte de la producción inglesa?
Además de reunirme en Panamá con sus productores, he recibido un manual del proceso y videos de la versión original. Todos los procedimientos de estilo se deben conservar.
Con $200,000, El Salvador será el país de la región centroamericana que más dinero entregará al ganador del premio mayor. ¿Es dinero suficiente para que una persona sea millonaria?
El nombre de la franquicia incluye ese término y como tal se respeta. Ahora bien, ¿quién no se sentiría así con esa cantidad?
Entonces, ¿mantendrán las reglas de la versión original o se adaptarán algunas modificaciones?
Seguimos exactamente los lineamientos dados desde Londres.
¿Vio la cinta “Slumdog Millionaire”, sobre un participante de una versión de “Quién quiere ser millonario?”?
No en forma completa, pero estoy al tanto del excelente guión cinematográfico que realizaron.
Pues la única referencia que muchas personas en el país tienen de “¿Quién quiere ser millonario?” es por la película “Slumdog Millionaire”, en donde el conductor del concurso, llamado Prem Kumar, tiene una imagen malévola. ¿Cómo cree que eso afecte la percepción de esa parte del público?
Una vez comencemos, su óptica cambiará radicalmente en ese aspecto.
¿Cuánto tiempo proyecta Willie estar en “¿Quién quiere ser millonario?”
La primera temporada está programada para nueve meses.
¿Y cuáles serían sus próximo proyectos?
Como siempre, Dios me irá guiando en los procesos. Oportunamente los iremos conociendo.
Hablemos del ciclo que acaba de cerrar con el programa “Fin de Semana”. ¿Cuáles fueron momentos memorables?
En la Temporada II, puedo mencionar cuando solicitamos que llegaran ancianitas y como resultado nació “Salvadoreños Somos”, nuestro segmento de ayuda social y; en segundo lugar, el sábado 18 de noviembre de 1989, cuando por la “ofensiva final” (durante el conflicto armado del país) no presentamos el esquema habitual y nos dedicamos a servir de enlace para que las familias pudieran saber qué ocurría con sus parientes y en sus áreas de vivienda, recuerda que en esos días no habían celulares ni abundaban las líneas telefónicas fijas.
¿Por qué cerraron la primera temporada de “Fin de Semana”?
Esta terminó el 29 de julio de 1978, cuando debí retirarme debido a un fuerte estrés. Un médico de los que consulté me dijo: “¡O detiene su ritmo, o tendremos que dormirlo!” Eso bastó para que renunciara (por un momento) al mundo de la TV y me fui a Miami, donde los galenos estadounidenses coincidieron con los salvadoreños, ordenándome descansar. Así que por primera vez en muchos años dejé el reloj y la agenda y me quedé dos semanas allá.
¿Por qué terminar con el programa en este momento?
Fue una decisión corporativa, abriendo el paso a las nuevas y grandes producciones de 2010.
¿Qué legado deja “Fin de Semana” a la TV nacional?
Que siempre que haya consistencia el público apoya profundamente y se abre la oportunidad para nuevos talentos, más de 25 modelos y ocho coanfitriones trabajaron conmigo.
¿Qué extraña más de “Fin de Semana”?
La oportunidad de alternar con nuestros hermanos de escasos recursos, que a través de todos esos años fueron atendidos con sillas de ruedas, anteojos, prótesis dentales, etcétera.
¿Cómo ve el nivel de la producción en el país?
Cada vez nos vamos superando en lo técnico, humano y de producción. Lo verás claramente en este nuevo año.